Sunday, October 24, 2021

De médica a paciente, caleña sobreviviente de Covid-19

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Lea en segundos
  • Andrea Cachiotis es una de las médicas caleñas que este mes salió positivo para Covid-19. Entre los síntomas que tuvo presentó dificultad respiratoria y fiebre. Estuvo 15 días en UCI.
  • La profesional de la salud afirma que no solo los adultos mayores y con comorbilidades pueden ser los más vulnerables ante el virus, cualquier persona se puede ver afectada.
  • También da su testimonio y define al Covid-19 como un ‘bicho’ impredecible, que no sigue ningún patrón.
Lea en un minuto

La médica general Andrea Cachiotis de 28 años trabaja hace dos años en la clínica Versalles en el área de hospitalización de maternidad.

Desde que inició la pandemia siguió todos los protocolos de bioseguridad para atender a sus pacientes, sin embargo, los primeros días de este mes su examen salió positivo para Covid-19.

Andrea pasó de ser médica a paciente, de contar con una buena salud y no sufrir de ninguna enfermedad a tener fiebre por una semana, dolor en todo el cuerpo y dificultad para respirar.

Cumplió años en una UCI y hoy cuenta su historia:

Siempre trabajé con todas las medidas de bioseguridad desde que inició la pandemia. El fin de semana del 4 de julio descansaba. El viernes me desperté, desayuné, lavé ropa, hice almuerzo y todo el día estuve normal, pero cuando se acabó la jornada me dio fiebre de un momento a otro, me sentí muy indispuesta, el resto de noche la pasé súper mal.

Al otro día, sábado, pedí un termómetro y Acetaminofén a domicilio, me dolía muchísimo todo el cuerpo, pensé que tenía Dengue. La fiebre seguía, oscilaba entre 38,8 y 39,2 grados, esto desde el 4 hasta el 11 de julio.

Yo tomaba Acetaminofén y la fiebre no bajaba, no me cuadraban los tiempos, llegué a tomar 2 tabletas cada 4 horas, pero unos colegas me regañaron porque era mucho, entonces empecé a tomar 1 pasta cada 4 horas. Por ejemplo, a las 12:00 M me tomaba una y a las 2:00 P.M estaba ‘juagada’ en sudor. Entre 4 y 5 de la tarde volvía y me subía la fiebre, la otra dosis era a las 6, pero algunos días llegué a adelantar la dosis porque tener dolor y fiebre era muy desesperante.

Como no hubo mejoría, el lunes al amanecer martes, consulté a Urgencias de Sura, por los síntomas que presenté me hicieron la prueba para Covid-19 me dieron de alta. Regresé a casa.

La fiebre y el dolor no me dejaban en paz, para el jueves empezó la tos seca, era muy esporádica y sospeché que podía ser ese ‘bicho’. Los resultados de la prueba de Covid-19 se demoraron 6 días y resultaron lastimosamente positivos. Me llamaron el 12 de julio al medio día para darme la noticia.

Desde que recibí la prueba pensé de una en las dos compañeras que viven conmigo, ellas se hicieron la prueba y afortunadamente les salió negativa, más raro, pero bueno.

En la clínica varios compañeros han salido contagiados, la mayoría me ha comentado que solo tuvieron síntomas de gripa.

Tuve fiebre hasta el sábado, pero el domingo noté que cuando caminaba hacia el baño o hacia la cocina sentía un cansancio extremo. El lunes en la mañana me fui a bañar y no puede hacerlo, estaba ahogada, como que el aire no entraba a los pulmones, me tocó cerrar la llave del agua caliente por si era el vapor, iba a llamar a una de mis compañeras de apartamento y no pude gritar, luego ella me vio salir del baño con muy pocas fuerzas y mevio tan mal que me dijo que nos fuéramos para la clínica, esa fue la segunda vez que fui al médico, el 13 de julio, en esta ocasión asistí a la clínica Versalles.

Me hicieron una tomografía, el pulmón derecho se veía realmente mal, a los médicos les llamó la atención que por los cambios de Covid-19 había desarrollado neumonía, entonces me colocaron oxígeno, luego me dejaron hospitalizada.

Al otro día entró el médico Internista, me revisó y me sacaron del cuarto, me llevaron a hospitalización a la zona de emergencias, me conectaron a una cánula para poder respirar, y por la tarde el intensivista vio mis exámenes más recientes y dio la orden para llevarme a UCI. No me alcanzaron a entubar, solo tuve la cánula.

Hay cosas que no me acuerdo muy bien, no sé si por la misma falta de oxígeno, mantenía boca abajo y sentía que llegaban a preguntarme cómo estaba. Perdí la noción del tiempo, no podría diferenciar si era un sueño o no. Estar en UCI es muy difícil porque estás completamente solo.

Después de 15 días en la Unidad llegó el día que ya no necesité más estar boca abajo, ni usar más el oxígeno, ni la cánula, después de varios días me la quitaron y mucho después me trasladaron a hospitalización otra vez, allí estuve un día, me hicieron la prueba de control y salió negativa, fue buenísimo porque ya sabía que podía estar con mi mamá.

Ese “bicho” es impredecible, uno no sabe cómo se comporta, no tiene un patrón. Por eso a todos los que dicen que no creen en el virus y aunque es muy difícil luchar con esos pensamientos, les recomiendo que si no tienen que salir de la casa no salgan y si deben hacerlo que usen bien el tapabocas, que lleven alcohol o antibacterial y que se laven las manos constantemente. Hasta que no exista la vacuna no hay nada más que podamos hacer.

El virus es muy agresivo no distingue edad, profesión, estrato socio-económico ni nada. Yo no sé donde lo cogí, no tengo idea, porque en mi trabajo siempre tuve los elementos para cuidarme y no presentaba comorbilidades, pero me pasó.

Ahora estoy contando la historia pero conozco casos de personas mucho más jóvenes que yo, que no lograron o no han podido salir. Esto es algo serio.

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